La Subgerencia de Salud de Municipalidad de Trujillo con apoyo de la Policía Nacional, sorprendió al promediar las 4:00 a.m. a comerciantes que trabajaban entre insectos, suciedad y sin certificado de fumigación.

Dos peladeros que funcionaban entre la suciedad en el mercado de La Hermelinda y no contaban con certificado de fumigación, fueron clausurados por la subgerencia de Salud.

Durante la inspección y levantamiento de las actas de constatación se verificó que el uno de los establecimientos funcionaba en estado antihigiénico, carecía de servicios básicos y no tenía certificado de fumigación. Además, el camal de otro vendedor tenía restos de sangre, plumas en el área de pelado, jabas y cilindros con agua sucia.

La subgerente de Salud, Caroline Ávila, indicó que las aves eran sacrificadas en estado insalubre y comercializadas en bodegas, mercados y restaurantes sin las garantías debidas, lo que pone en riesgo la salud de los compradores.