La ciudad de Trujillo afronta diariamente problemas de seguridad ciudadana que afectan no solo a viviendas y comercios, sino también a centros educativos. En el distrito de La Esperanza, los robos en jardín de nivel inicial generaron preocupación entre padres de familia y docentes, quienes advierten un nuevo riesgo ante la ausencia de vigilancia. La inseguridad golpeó directamente a un espacio destinado a la educación de niños.
¿Por qué el jardín 2308 se convirtió en blanco de robos?
El jardín 2308, ubicado en el sector Ramiro Prialé, sufrió hasta cinco robos en distintos momentos del año. Los delincuentes ingresaron al plantel y sustrajeron materiales y bienes básicos utilizados para la enseñanza inicial. Los hechos dejaron al descubierto la vulnerabilidad del local educativo frente a la delincuencia.
¿Qué medidas de seguridad se implementaron tras los robos?
Tras las denuncias, se realizaron gestiones que permitieron la instalación de un cerco perimétrico y la asignación de un vigilante desde el mes de marzo. Durante ese periodo, se registraron al menos tres intentos de ingreso, los cuales fueron frustrados gracias a la presencia del personal de seguridad. La vigilancia evitó nuevos robos dentro del plantel.
¿Por qué el jardín se quedará sin vigilante desde enero?
La directora Sonia Ruiz informó que el servicio de vigilancia culmina el 31 de diciembre y no fue renovado para los meses siguientes. Desde el 1 de enero, el jardín permanecerá sin resguardo, justo cuando la institución entra en periodo de vacaciones y queda completamente deshabitada durante gran parte del día.
¿Qué solicitan los padres y la dirección a las autoridades?
La comunidad educativa pidió al Gobierno Regional y a la UGEL que se amplíe el presupuesto para mantener al vigilante hasta el inicio del año escolar. Los padres señalaron que, por sus limitados recursos, no pueden organizar turnos permanentes de seguridad. El temor principal es que los delincuentes aprovechen la falta de vigilancia para cometer nuevos robos.


