La provincia de Julcán, en la región La Libertad, afronta nuevas dificultades tras el reciente sismo que sacudió diversas localidades rurales. Uno de los principales impactos se registró en el sector educación, luego de que un colegio inhabitable quedara fuera de servicio, generando preocupación entre padres, docentes y autoridades locales. La situación evidencia la vulnerabilidad de antiguas infraestructuras escolares ante fenómenos naturales.
¿Por qué el sismo dejó inhabitable a la I.E. Horacio Zeballos Gómez?
El sismo provocó severos daños estructurales en la I.E. Horacio Zeballos Gómez, ubicada en el centro poblado de Unigambal, distrito de Huaso. El plantel, construido hace más de 50 años con material rústico como adobe, presentó grietas, muros colapsados y riesgo inminente de derrumbe. Las autoridades educativas confirmaron que el local ya no reúne condiciones mínimas de seguridad.
¿Cuántos estudiantes resultaron afectados por los daños?
El cierre del colegio afecta directamente a unos 160 alumnos de los niveles de primaria y secundaria, quienes asistieron al plantel hasta el 19 de diciembre. Docentes señalaron que, de haberse producido el movimiento telúrico en periodo escolar, las consecuencias pudieron ser mayores. Actualmente, se evalúan espacios provisionales para no interrumpir el servicio educativo.
¿Qué medidas se tomaron tras declararse inhabitable el colegio?
Los docentes y personal administrativo, alrededor de 14 trabajadores, lograron rescatar equipos de la sala de cómputo y material educativo, pese al riesgo de colapso. Parte de estos bienes se trasladó a ambientes menos dañados, aunque también construidos en adobe. La reubicación sigue siendo provisional y limitada.
¿Qué pide la comunidad educativa a las autoridades?
La comunidad educativa solicitó a las autoridades locales y regionales acelerar el proyecto de nueva infraestructura, cuyo expediente técnico ya se encuentra elaborado. El pedido busca garantizar un entorno seguro y permanente para los estudiantes de esta zona rural de Julcán.


