Para el director ejecutivo de ProEtica, José Elice, la ley de Crimen Organizado aprobada por el Congreso significa un retroceso normativo que favorece a las mafias criminales y la corrupción, pues se debilita la labor de los órganos jurisdiccionales. “Hay una clara percepción de querer proteger a alguien y no es a la ciudadanía”.
Advirtió que el debilitamiento de la institucionalidad y la desconfianza en el sistema “expande el escenario para que proliferen las economías ilegales, a través del crimen organizado y la corrupción”; por tanto, se espera la observación de la norma por parte de la presidenta Dina Boluarte, “pero argumentada y que no sea un mero trámite”.

