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Trujillo: exalcalde de Arequipa, Yamel Romero, quiere ser presidente de la República

En Trujillo, la presencia del exalcalde de Arequipa, Yamel Romero Peralta, generó expectativa entre militantes y simpatizantes del Partido Aprista Peruano (APRA). El dirigente sureño visitó la ciudad norteña como parte de su gira nacional rumbo a las elecciones internas, en las que busca ser elegido candidato presidencial. Durante una entrevista, afirmó que el partido atraviesa una crisis de representación que debe enfrentarse con una renovación profunda.

¿Qué propone Yamel Romero para el futuro del APRA?

Romero aseguró que su candidatura busca promover una “revolución moral” dentro del aprismo, priorizando la ética y la transparencia en la gestión pública. Criticó las viejas prácticas partidarias y llamó a una transformación estructural para recuperar la confianza ciudadana. Según Romero, el partido necesita volver a los principios de Víctor Raúl Haya de la Torre y limpiar la imagen deteriorada que hoy presenta ante la opinión pública.

¿Por qué afirma que tiene autoridad moral?

El exalcalde destacó que durante su gestión municipal no enfrentó denuncias por corrupción, a diferencia de otros exburgomaestres en el país. Aseguró que esa trayectoria le da legitimidad para impulsar un cambio ético dentro del APRA. Romero recalcó que el gran desafío del partido es moralizar la política peruana desde sus propias bases.

¿Cómo enfrenta la interna aprista?

En estas elecciones, el APRA cuenta con 13 planchas que buscan representar al partido en los próximos comicios generales. Romero señaló que su propuesta es la única que no busca un cargo adicional, como el Senado, y que su compromiso es exclusivo con la candidatura presidencial. Indicó que muchos precandidatos solo buscan visibilidad.

¿Cuál es su visión política y económica?

Romero reafirmó que el APRA se mantiene en la izquierda democrática, defendiendo los derechos del pueblo sin cerrar las puertas a la inversión privada. Planteó que el Estado debe supervisar las negociaciones internacionales para asegurar beneficios reales para los peruanos. Enfatizó que la democracia, para los apristas, no es solo un medio, sino un fin en sí mismo.