El proceso electoral sido duramente cuestionado tras evidenciarse fallas graves durante la jornada. La observadora internacional Thaís Armengol afirmó que no puede asegurar si se trató de “un fraude organizado o un error garrafal”, pero fue tajante al señalar que “no se ha hecho el trabajo mínimo” en un día clave. La situación ha derivado en la salida del responsable y en la presentación de querellas, en medio de crecientes dudas sobre la transparencia del proceso.
La especialista remarcó que “por error u omisión, el proceso fue malo” y advirtió que esto “no genera confianza” para que la misma persona continúe en una eventual segunda vuelta. En esa línea, insistió en que debe ser apartado definitivamente y que se requiere una revisión exhaustiva de todos los controles: “tiene que revisarse todo el protocolo, todo desde arriba hasta abajo para que esto no vuelva a suceder”.
Armengol, especialista en criminalística, también alertó sobre el deterioro de la seguridad en la región, señalando que ciertos niveles de violencia comienzan a normalizarse. Comparó la situación con México y advirtió sobre el riesgo de seguir ese camino, donde la criminalidad se ha intensificado. “La seguridad es un derecho”, enfatizó, subrayando que corresponde a las autoridades garantizarla, en un contexto donde el crimen organizado “se ha transnacionalizado” y representa una amenaza creciente para los ciudadanos.



