Obras paralizadas se mantuvieron como el principal reclamo de alcaldes y vecinos de centros poblados en Áncash, donde se realizó una marcha pacífica para exigir presupuesto. Esta situación se convirtió en un punto de alta tensión porque existen proyectos que permanecieron detenidos durante meses sin fecha definida para su reinicio. Los manifestantes afirmaron que la paralización afectó necesidades básicas de cada comunidad. Las autoridades locales indicaron que la región necesita respuestas concretas antes de fin de año.
¿Por qué los centros poblados requieren presupuesto urgente?
Los alcaldes señalaron que los proyectos inconclusos frenaron servicios esenciales en infraestructura y obras sociales. Indicaron que las demoras también redujeron oportunidades para mejorar accesos viales, módulos escolares y saneamiento. Este escenario dejó a los ciudadanos con incertidumbre. La exigencia principal se dirigió al Gobierno Regional para que garantice recursos y reactive la construcción en los próximos meses.
¿Cuántos centros poblados reclaman recursos para ejecutar obras?
Según autoridades, existen 236 centros poblados con pedidos directos para reactivar obras paralizadas. Representantes locales y vecinos denunciaron que el retraso de meses se convirtió en un problema sostenido durante el 2025. Ellos reclamaron que se respete el plazo técnico previsto en compromisos iniciales. Los grupos demandaron intervención institucional antes de que la demora incremente costos futuros.
¿La protesta en Áncash fue pacífica y qué se exigió?
Los manifestantes realizaron una marcha pacífica en espacios públicos de la región. La movilización tuvo el respaldo de autoridades vecinales que insistieron en que el Gobierno Regional atienda la asignación presupuestal. La demanda apunta a garantizar continuidad de obras paralizadas en cada localidad. No se registraron incidentes.
¿Por qué los alcaldes anunciaron viaje a Lima este 25 de noviembre?
Los alcaldes confirmaron que viajarán a Lima este 25 de noviembre para exigir respuestas inmediatas. El objetivo será plantear la crisis directamente ante instituciones nacionales y ministerios vinculados a financiamiento regional. La decisión se adoptó de manera conjunta entre autoridades locales. Ellos esperan que Lima dé una solución definitiva a proyectos inconclusos.

