En el corazón del centro poblado El Milagro, reside Vicenta Santos Pajilla, una mujer de 51 años que ha desafiado las adversidades con determinación. A pesar de su discapacidad visual desde los 17 años, Vicenta ha buscado incansablemente oportunidades laborales para sostener a su único hijo, Joel, de 14 años. Gracias al programa Contigo del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis), ha encontrado apoyo para perseguir su sueño de emprender.

Su historia es un testimonio de valentía y perseverancia. Capacitada en masoterapia, Vicenta se ha especializado en técnicas orientales para aliviar el estrés, como el Shiatsu japonés. Con la visión de crear su propio centro de masajes y ofrecer empleo a personas con discapacidad visual, ha demostrado un espíritu emprendedor inquebrantable.
A pesar de los desafíos impuestos por la pandemia de Covid-19, Vicenta encontró en el programa Contigo una tabla de salvación. Con la ayuda económica proporcionada, pudo garantizar el bienestar de su familia y continuar con la educación de Joel. Actualmente, trabaja en un centro de masajes en Trujillo, donde no solo encuentra sustento económico, sino también la oportunidad de seguir persiguiendo su sueño de ver a su hijo convertirse en un ingeniero civil.



