Su amor no tiene límites, Luz María Janampa Oré, de 33 años, donó uno de sus riñones a su hija, Kimberly M.J., de 17 años, quien padecía enfermedad renal crónica. La operación, realizada en el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja, fue un éxito, ofreciendo a la adolescente una nueva perspectiva de vida.

Después de tres años dependiendo de la hemodiálisis y en espera de un trasplante, Kimberly, una estudiante de secundaria proveniente de Chanchamayo, Junín, finalmente recibió el tan esperado órgano gracias al sacrificio y la determinación de su madre, una comerciante en el emporio de Gamarra. Luz María no dudó en someterse a todos los exámenes necesarios para ser la donante compatible con su hija.
«A mi mamá le digo gracias por no rendirse en los momentos difíciles», expresó emocionada Kimberly tras la operación. La joven, ahora libre de la limitación que imponía la enfermedad, está lista para perseguir sus sueños y metas académicas, considerando carreras como Negocios Internacionales o Ingeniería Biomédica.

Melva Benavides, responsable de la Unidad de Donación y Trasplante del INSN San Borja, destacó que el instituto brinda atención a pacientes hasta los 18 años, resaltando que Kimberly estaba dentro del rango de edad adecuado para recibir el procedimiento. Este acto de amor y solidaridad entre madre e hija es un ejemplo de cómo el vínculo familiar puede superar las adversidades de la salud.


