En Huaraz, la atención ciudadana volvió a centrarse en la gestión edil debido a nuevas críticas surgidas desde el propio Concejo Municipal. La ciudad atraviesa semanas marcadas por demandas vecinales y cuestionamientos a la administración local, mientras crece la expectativa por avances concretos en obras públicas. En este contexto, declaraciones recientes de un integrante del concejo generaron debate entre funcionarios y vecinos.
¿Por qué el regidor cuestionó la gestión edil?
El regidor **Yurín Valdivia** criticó el desempeño municipal y sostuvo que la administración no ejecutó proyectos de impacto durante los últimos tres años. Según el concejal, esta falta de resultados afecta directamente a la planificación provincial y mantiene estancados sectores clave como infraestructura y ordenamiento urbano. Valdivia afirmó que el avance de la gestión fue insuficiente para responder a las necesidades urgentes de la población.
¿Qué cambios pidió el regidor para mejorar la gestión?
Valdivia planteó la salida inmediata de **gerentes** y funcionarios de confianza, a quienes atribuyó falta de capacidad para cumplir con sus funciones. El regidor señaló que el cambio de equipo técnico permitiría reestructurar el trabajo municipal y encaminar proyectos paralizados. Indicó que la renovación de los cuadros directivos facilitaría una gestión más eficiente y cercana a la ciudadanía.
¿Qué obras mantienen bajo presión al municipio?
La gestión del alcalde **David Rosales Tinoco** continuó bajo observación pública, especialmente por obras cuestionadas en distintos sectores de la provincia. Diversos grupos vecinales reportaron retrasos y deficiencias en los trabajos, generando preocupación sobre el uso de los recursos municipales. Estas observaciones incrementaron el clima de tensión alrededor del avance edil.
¿Cómo afecta este panorama al Concejo Municipal?
Las críticas internas revelaron un escenario de desacuerdos dentro del Concejo Municipal, donde algunos regidores presionan por cambios profundos. La falta de consenso dificulta la toma de decisiones y ralentiza el desarrollo de proyectos que requieren aprobación conjunta. La discusión interna abrió un nuevo frente político que podría influir en los próximos meses de gestión.


