Tres hermanos conocidos como los “Tapa huecos” decidieron arreglar las pistas dañadas en Piura. Motivados por mejorar su entorno, rellenan huecos en las calles con el apoyo de los vecinos. Su labor es constante, hecha con herramientas sencillas y mucha voluntad.
Ciudadanos respaldan la acción que las autoridades ignoran
Los vecinos de Piura aplauden y respaldan la labor de los hermanos, brindándoles agua, comida y materiales. Muchos expresan que ellos hacen lo que la municipalidad no quiere hacer. La colaboración ciudadana se convierte en clave para que continúen sus labores comunitarias.
“No somos del gobierno, somos del corazón del pueblo”
Con carisma y firmeza, los tres hermanos declaran que su labor no es un trabajo, sino una forma de amar a Piura. Donde otros ven abandono, ellos ven una oportunidad de cambio. Su mensaje es claro: “La ciudad mejora cuando dejamos de esperar y empezamos a actuar”.
La historia de los “Tapa huecos” inspira a muchas personas y demuestran que con voluntad y comunidad se puede enfrentar el descuido de lo que deberían hacer las autoridades locales. Su ejemplo crece gracias a la difusión en redes sociales.



