Trujillo vuelve a enfrentar un nuevo caso de extorsión, esta vez contra un hospedaje ubicado en la prolongación Miraflores. El propietario recibió amenazas acompañadas de municiones y un artefacto explosivo, mientras los responsables exigieron una fuerte suma de dinero para evitar un presunto ataque.
¿Cómo comenzó la amenaza contra el hospedaje?
La primera amenaza ocurrió el 7 de setiembre, cuando un sujeto llegó hasta el establecimiento y dejó un sobre que contenía balas. Las cámaras de seguridad registraron al individuo, quien llevaba gorro y sandalias al momento de acercarse a la puerta del local. El hecho generó preocupación entre el propietario y los trabajadores, debido a que el mensaje apuntaba directamente contra el negocio.
¿Qué ocurrió durante la segunda entrega extorsiva?
Dieciséis días después, otros dos sujetos llegaron al hospedaje con características similares y dejaron un segundo sobre. En esta oportunidad, el contenido era un artefacto explosivo que, según la información proporcionada, no llegó a ser activado, además de un mensaje dirigido al propietario. El escrito contenía una exigencia concreta: el pago de 100 mil soles para evitar mayores consecuencias.
¿Quiénes se atribuyeron las amenazas y qué exigieron?
Los responsables afirmaron pertenecer a una banda que se identifica como “Los Extraditables”. En el mensaje también dejaron un número telefónico para establecer comunicación, el cual, según la denuncia, estaría vinculado a una persona de origen extranjero. Además, exigieron que el propietario busque a un intermediario para coordinar la entrega del dinero.
¿Qué medidas tomaron las autoridades tras la denuncia?
El propietario acudió ante las autoridades para denunciar las amenazas y entregar la información relacionada con ambos hechos. Las cámaras de seguridad del hospedaje constituyen uno de los principales elementos que permitirían establecer la identidad de los sujetos que llegaron hasta el establecimiento. La investigación buscará determinar quiénes participaron en las dos entregas y establecer la procedencia de las amenazas.
¿Qué se sabe sobre los responsables de la extorsión?
Los registros audiovisuales muestran que los involucrados actuaron con el rostro parcialmente cubierto y utilizaron prendas similares para evitar ser identificados con facilidad. La Policía deberá analizar estas imágenes junto con el contenido de los mensajes, los objetos encontrados y el número telefónico proporcionado por los extorsionadores. La investigación permanece en manos de las autoridades, que determinarán las responsabilidades correspondientes.



