En El Porvenir, distrito de Trujillo, la inseguridad sigue alarmando a los vecinos. La madrugada del último sábado, una vivienda en la calle Cipriano Rafael fue blanco de un ataque con dinamita, marcando la segunda explosión en menos de un mes. Los vecinos viven atemorizados por la ola de violencia que no da tregua y que parece no tener control por parte de las autoridades.
¿Por qué vuelve a repetirse la extorsión con dinamita en la misma vivienda?
El caso no es aislado. El pasado 28 de mayo, el mismo inmueble, entonces en construcción, sufrió un atentado similar. Ahora, la vivienda permanece deshabitada, pero nuevamente fue blanco de una detonación. Esta vez, los atacantes dejaron una carta extorsiva, evidencia de una campaña de amedrentamiento en marcha.
¿Quiénes serían los responsables de estos ataques con dinamita?
Los delincuentes aún no han sido identificados, pero los vecinos aseguran que se trataría de una banda dedicada a la extorsión sistemática. La modalidad incluye amenazas a pequeños empresarios o propietarios como los dueños del predio, quienes se dedicarían a la venta de comida.
¿Cómo ha reaccionado la Policía Nacional del Perú?
Pese a la gravedad del hecho, los moradores denunciaron que la Policía Nacional no acudió a realizar las diligencias correspondientes. La inacción ha generado molestias y desconfianza entre los ciudadanos, quienes sienten que están desprotegidos frente al crimen organizado.
¿Qué medidas exigen los vecinos ante las amenazas y explosiones?
Los residentes exigen mayor patrullaje, presencia policial y una intervención real contra estas mafias. El miedo es constante, especialmente porque los propietarios de la casa ni siquiera viven allí. Sin embargo, eso no ha impedido que sean blanco de un intento de intimidación violento y reiterado.

