En Lima, el debate sobre la modernización del sistema electoral volvió a escena tras el anuncio del voto digital en el marco de las Elecciones Generales 2026. En medio del acontecer diario y la preparación de los organismos electorales, el Jurado Nacional de Elecciones informó que esta modalidad no se aplicará en los próximos comicios nacionales, tras evaluar su viabilidad técnica y operativa. La decisión buscó garantizar la seguridad, transparencia y confianza ciudadana en el proceso electoral.
¿Por qué el JNE descartó el voto digital para 2026?
El JNE explicó en conferencia de prensa que el proyecto de voto digital impulsado por la ONPE no superó una auditoría internacional especializada. El informe señaló que el cronograma de implementación no se cumplió según lo previsto y que los resultados no alcanzaron estándares satisfactorios. Estas observaciones llevaron al pleno del organismo electoral a optar por no aplicar esta herramienta en las elecciones generales.
¿Qué fallas técnicas detectó la auditoría internacional?
Durante la evaluación, los especialistas identificaron deficiencias relevantes en el aplicativo de voto digital. La infraestructura tecnológica no se encontró validada ni plenamente operativa, además de no cumplir con estándares internacionales de accesibilidad. Estos factores generaron preocupación sobre la confiabilidad del sistema en un proceso electoral de alcance nacional.
¿Qué pasará con los electores inscritos para votar digitalmente?
El Jurado Nacional de Elecciones precisó que los ciudadanos extranjeros que se registraron como voluntarios para el voto digital ejercerán su derecho mediante el voto convencional. La medida aseguró que ningún elector quedará excluido y que se respetarán las reglas vigentes del sistema electoral peruano.
¿El voto digital quedó descartado para futuras elecciones?
El organismo electoral aclaró que esta decisión no significó el abandono definitivo del voto digital. El proyecto podrá evaluarse para otros comicios, siempre que cumpla con las condiciones técnicas, legales y de seguridad exigidas. La modernización electoral continuará como un objetivo de mediano y largo plazo.

