El fundador de Perú Libre, Vladimir Cerrón, sostuvo que la salida del presidente José Jerí “es bastante saludable porque oxigena la institucionalidad del Ejecutivo”, aunque advirtió que este escenario también refleja “la gran debilidad de nuestro sistema democrático”, marcada por la “altísima rotación de presidentes de la República”. A su juicio, el relevo no implica un cambio de fondo, ya que “la salida de José Jerí es un cambio de forma, porque quien conduce el país es el fujimorismo y Alianza para el Progreso”, en un contexto electoral donde —según afirmó— ningún grupo quiere perder el control del Ejecutivo.
En el plano electoral, cuestionó al Jurado Nacional de Elecciones por exigir presencialidad en el debate presidencial. Hay que recordar que Cerrón tiene en su contra orden de detención y está prófugo de la justicia. “El Jurado Nacional de Elecciones me acepta como candidato, no veo cuál es el motivo por el cual me prohíba ir a un debate”, afirmó desde la clandestinidad, calificando la medida como “un pretexto” para “excluir la voz divergente”. Indicó que incluso propuso participar de manera virtual o que asista el candidato a la vicepresidencia, pero aseguró que tampoco fue aceptado.
Finalmente, Cerrón reconoció que Perú Libre llevó a Pedro Castillo al poder, pero remarcó que “Castillo defraudó y no aplicó el programa de gobierno con el que había ganado las elecciones”. En esa línea, afirmó que su organización mantiene sus propuestas centrales: “la asamblea constituyente, la nueva Constitución, la revisión de los contratos, la lucha contra los oligopolios y la nacionalización de los recursos estratégicos”, además de “reimpulsar la descentralización”, como ejes para recuperar la confianza del electorado.


