La candidata al Senado por Fuerza Popular, Martha Chávez, marcó distancia del presidente José Jerí al afirmar que su partido “no ha puesto las manos al fuego” por él y que es “evidente y pública su inconducta”. Aunque reconoció que “técnicamente, sí” procede la censura y que, en lo personal, considera que “no merece estar un minuto más”, sostuvo que la decisión debe evaluarse también desde la estabilidad institucional en un año electoral.
Chávez advirtió que una salida precipitada podría desatar “una guerra de apetitos en el Congreso” y profundizar la incertidumbre política. “Lo peor que le puede pasar a un año electoral es un año de inestabilidad”, señaló, al alertar sobre la posible paralización de inversiones y decisiones clave para el país. A su juicio, detrás del escenario actual hay “grupos políticos” que están haciendo “un cálculo político vista las elecciones” y que creen que pueden “apoderarse del Ministerio” y de espacios de poder.
En ese contexto, defendió que Fuerza Popular actúa pensando en la “institucionalidad” y no en intereses coyunturales. Sin embargo, subrayó que el foco debería estar en los problemas urgentes de la población. “Mientras tanto la gente padece de extorsión”, afirmó tras recorrer zonas vulnerables de Trujillo, donde —según relató— comedores populares y clubes de madres “no tienen ni siquiera agua, no tienen alimentos con qué preparar”. Para Chávez, el país no puede quedar atrapado en disputas políticas mientras persisten las carencias básicas.


