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Trujillo: Micros de Ramiro Prialé dejan de operar por extorsión

La empresa de transportes Ramiro Prialé en Trujillo ha suspendido sus operaciones debido a una serie de extorsiones que están afectando gravemente su funcionamiento.

Desde que reanudaron sus servicios el mes pasado, después de la pandemia, los propietarios recibieron amenazas por parte de delincuentes que exigían un pago de 30 mil soles a cambio de permitirles operar. Ante la falta de apoyo y el temor generalizado, los directivos decidieron suspender las unidades y cerrar las instalaciones en el sector Primavera II del distrito La Esperanza.

El temor y las amenazas impiden la denuncia de los trabajadores

A pesar de los esfuerzos por parte de la empresa para resolver la situación, los trabajadores se encuentran aterrados, temiendo represalias por parte de los delincuentes. Algunos explosivos fueron dejados en la zona como un intento de intimidación. La falta de confianza en las autoridades ha complicado el proceso de denuncia formal. Los empleados están tan amedrentados que se niegan a brindar información, temiendo por su seguridad personal, lo que agrava aún más el problema.

La falta de respuesta de las autoridades frente a la extorsión

Uno de los factores que ha perpetuado esta situación es la falta de apoyo por parte de las autoridades competentes, en especial de la Policía Nacional. Aunque los dueños de la empresa solicitaron respaldo y se comprometieron a formalizar la denuncia, la respuesta de las fuerzas de seguridad ha sido insuficiente, lo que ha dejado a los transportistas sin opciones y obligados a paralizar sus actividades. Esto ha afectado a cientos de usuarios que dependen del servicio para movilizarse en Trujillo, en especial entre Primavera II y Buenos Aires.

Impacto económico y social por la paralización del servicio de transporte

La paralización de los micros ha generado un impacto negativo no solo en los empleados de Ramiro Prialé, sino también en las familias de los trabajadores y los pasajeros que dependen del transporte público. La crisis económica y la inseguridad han obligado a la empresa a tomar medidas drásticas, incluso pintando sus unidades para ser integradas en otras empresas. Este suceso resalta cómo la delincuencia organizada está tomando fuerza en el país, afectando sectores que antes operaban sin grandes problemas.