Tras dos años de suspensión de actividades debido a la pandemia por la Covid-19, la procesión del Corpus Christi volvió al centro histórico de Trujillo, con el acompañamiento de cientos de fieles católicas, quienes encontraron en este espacio un momento especial para oración.
Minutos antes, el Monseñor, Miguel Cabrejos Vidarte, ofreció una Santa Misa que se llevó a cabo en un escenario armado en el exterior de la catedral, para permitir que las familias asistentes puedan escuchar el mensaje de esperanza.
Luego de la comunión, Jesús Eucaristía fue mostrado ante la atenta mirada de las familias trujillanas, acompañado del sonido de las campanas y luces de colores.
El recorrido se desarrolló en el perímetro de la Plaza de Armas. En el camino, niños y adolescentes esperaban con farolas elaboradas por ellos mismos. Los 16 grados de temperatura, no fueron impedimento para que la fe de la feligresía se manifieste. Esta celebración tuvo como lema en su vigésima segunda edición: “En la Eucaristía, él vive y camina con nosotros”.


