En Trujillo, la situación del comercio informal volvió a convertirse en un tema de debate ciudadano. La municipalidad provincial realizó un operativo nocturno para retirar las estructuras colocadas en la vía pública por vendedores, pero pocas horas después los comerciantes retomaron sus espacios en los alrededores del Mercado Zonal Palermo. La informalidad, que invade calles y genera caos vehicular, es un problema que afecta a miles de trujillanos en su día a día.
El operativo se desarrolló de madrugada en puntos como el jirón Sinchi Roca y la avenida José María Eguren. Personal de fiscalización retiró puestos metálicos y de madera para liberar los espacios públicos. Según la gerente de fiscalización, Vicky Mori, estas acciones buscaban recuperar el principio de autoridad y reducir riesgos, ya que las estructuras bloquean el acceso en caso de emergencias como incendios.
¿Qué ocurrió tras la intervención de fiscalización?
A pesar de los esfuerzos, los comerciantes volvieron a instalar sus puestos al amanecer. Las imágenes registradas muestran cómo, incluso antes de las 7 de la mañana, los vendedores armaban nuevamente sus estructuras. Esto refleja la resistencia de los informales y la dificultad de la municipalidad para mantener el orden en estas zonas críticas de la ciudad.
¿Qué riesgos genera la informalidad en Trujillo?
La ocupación de las calles no solo afecta la transitabilidad de autos y transporte público, sino que también representa un peligro en casos de emergencia. El cuerpo de bomberos tendría serias dificultades para ingresar con sus unidades en una zona copada de estructuras. Además, el caos vehicular y peatonal empeora en horas punta, generando molestias y demoras para la población.


