La ciudad de Trujillo afronta un escenario de alta preocupación ante los pronósticos de huaicos y emergencias asociadas a lluvias intensas que afectarían a diversos puntos de la región La Libertad. En el día a día de la ciudad, la falta de infraestructura preventiva y el crecimiento urbano en zonas vulnerables incrementan el nivel de exposición de la población. Las autoridades nacionales declararon múltiples distritos en emergencia por riesgo inminente.
¿Por qué Trujillo y La Libertad están en emergencia?
La especialista en gestión de riesgo de desastres, Mary Mollo, advirtió que solo en enero el Estado peruano declaró en emergencia a más de 130 distritos a nivel nacional. En el caso de La Libertad, un decreto supremo identificó 43 distritos en riesgo muy alto pertenecientes a las provincias de Trujillo, Ascope y Sánchez Carrión. El riesgo se concentra en zonas de valles, quebradas y áreas densamente pobladas.
¿Qué fenómenos están provocando huaicos en el norte del país?
La especialista explicó que los huaicos no responden únicamente al Fenómeno El Niño, sino a diversos procesos hidrometeorológicos que afectan tanto la costa como la sierra. Inundaciones ya se registraron en Tumbes y Lambayeque, mientras que en zonas altas se presentaron deslizamientos y flujos de detritos. Entre marzo y abril se prevé una intensificación de lluvias desde Tumbes hasta Lima.
¿Qué infraestructura está en mayor riesgo por los huaicos?
En La Libertad, más de 100 instituciones educativas se ubican en zonas de muy alto riesgo, junto a establecimientos de salud y tramos viales expuestos a desbordes y deslizamientos. La especialista señaló que esta situación evidenció deficiencias en el ordenamiento territorial y en la planificación urbana de décadas anteriores.
¿Qué acciones se recomiendan para reducir el impacto?
La principal recomendación fue priorizar la protección de la vida mediante sistemas de alerta temprana, organización vecinal y rutas de evacuación hacia zonas seguras. Asimismo, se planteó fortalecer la gestión preventiva, la inversión pública y privada con enfoque de riesgo y la aplicación estricta de la normativa en zonas de alto riesgo no mitigable. La especialista advirtió que atender solo la emergencia genera mayores pérdidas económicas y sociales cada año.


