En Trujillo, los transportistas de la empresa El Cortijo cumplieron su tercer día consecutivo de paralización. Esta decisión, que genera ya repercusiones económicas en sus hogares, responde a la falta de acciones concretas tras el ataque a balazos que sufrió una unidad de la empresa.
Los conductores han instalado una olla común en el paradero como símbolo de su lucha y resistencia.
¿Qué motivó el paro de los transportistas de El Cortijo?
El detonante de esta medida fue el ataque armado que sufrió uno de sus vehículos el pasado lunes. Según los trabajadores, este acto violento marcó un punto de quiebre, al evidenciar que no cuentan con garantías reales para ejercer su labor en las calles. Además del temor, existe una gran indignación por la falta de respuesta de sus empleadores.
¿Qué acciones están tomando los transportistas para exigir soluciones?
En un intento por formalizar su reclamo, los conductores anunciaron que presentarán documentación oficial a la empresa para dejar constancia de su protesta. Señalaron que no buscan confrontación, sino diálogo y soluciones, pero lamentan la nula intención de acercamiento de parte de los directivos.
¿Qué mensaje dejan los carteles colocados en el paradero?
Los choferes colocaron carteles exigiendo seguridad en el frontis del paradero de El Cortijo. Estos mensajes buscan visibilizar su situación y generar presión tanto hacia la empresa como hacia las autoridades. Esperan ser escuchados antes de que ocurra una nueva tragedia.
¿Cuál es el impacto social y económico de esta medida?
El paro indefinido no solo afecta a los transportistas y sus familias, sino también a cientos de usuarios que a diario usan sus servicios. La población espera una pronta solución que garantice tanto el trabajo digno de los conductores como el servicio seguro a los ciudadanos.


