El expresidente de la Comisión de Fiscalización, Juan Burgos, denunció el presunto rol de Óscar Acuña y Aníbal Morillo en la red de conservas contaminadas que operaba desde Chepén.
Según el congresista, Óscar Acuña “dio su cuenta, nombra a Morillo que estuvo en la reunión, nombra a otro, o sea corrobora todo, todo, todo lo que ha dicho el colaborador eficaz”, confirmando así las versiones sobre la participación de los funcionarios en la certificación de productos no aptos para consumo. Burgos cuestionó la justificación de Óscar Acuña respecto al dinero recibido: “Él dice que fue producto de un préstamo… nadie le cree”.
El congresista explicó que la negligencia de la Gerencia de Salud permitió que la organización criminal operara a nivel nacional. En este contexto, Morillo, exgerente de salud, habría tenido un papel clave: “Ahora hay que decirlo claramente que este caso de megacorrupción se origina en Trujillo, porque si la gerencia de Salud hubiera actuado de manera correcta y hubiera intervenido la fábrica… muchos niños en el país no se hubieran intoxicado y a punto de morir algunos de ellos”. Burgos sostuvo que la certificación otorgada por Morillo permitió que las conservas se distribuyeran a todo el país.
Finalmente, Burgos advirtió que la participación de Óscar Acuña y Morillo no es un hecho aislado, sino parte de una estructura más amplia: “Es una organización criminal tan grande que se ha distribuido por todo el Perú… organizaciones criminales alrededor del partido Alianza para el Progreso”. Según el congresista, ambos funcionarios deberán responder por su actuación ante la fiscalía, en un caso que involucra tanto corrupción administrativa como riesgos graves para la salud pública.


