El toque de queda anunciado por el gobierno central en el distrito de Pataz provocó desconcierto entre autoridades y ciudadanos. Según el alcalde Segundo Armas, la medida fue improvisada y sin un plan concreto para resolver la inseguridad y la minería ilegal. La población teme que la disposición afecte su economía sin atacar el problema de fondo.
Suspensión minera afectaría a toda la provincia
La suspensión de actividades mineras por 30 días generó mayor alarma. Armas señaló que esta medida pone en riesgo la subsistencia de miles de familias en Pataz. Además, indicó que no se ha aclarado si se aplicará por igual a minería formal e informal, lo cual agrava el panorama.
Críticas por supuesta parcialidad del estado de emergencia
El alcalde denunció una actuación parcializada del estado de emergencia, al considerar que el Ejército y la Policía resguardan principalmente a la minera Poderosa. La percepción de la población es que no se prioriza su seguridad. Pidió una investigación a todas las partes, incluidas empresas y autoridades locales.
Abandono estatal agrava la crisis estructural en Pataz
Segundo Armas destacó que Pataz sufre una crisis estructural con graves carencias en educación, salud e infraestructura básica. Afirmó que el centralismo y la burocracia impiden avances, pese a contar con fondos mineros. Reiteró que las soluciones deben ir más allá de la presencia militar.


