En una intervención llevada a cabo el pasado miércoles 8 de mayo, el subdirector del Establecimiento Penitenciario de Trujillo varones sorprendió al alcaide de servicio en una situación sospechosa. El funcionario fue visto arrojando dos paquetes que se presume contenían PBC.
Tras el hallazgo, el alcaide admitió la posesión de la sustancia, dando pase al inicio de la investigación para determinar su responsabilidad penal, así como la de cualquier otro individuo implicado en el caso.
Como consecuencia de su acción, será sometido a un procedimiento disciplinario inmediato por violación flagrante de las normativas administrativas.
La dirección del establecimiento penitenciario notificó el incidente al Ministerio Público, que junto con la Policía Nacional (DEPANDRO), se presentaron en el penal para realizar las diligencias correspondientes. Esto culminó con el traslado tanto de la sustancia sospechosa como del empleado penitenciario, quien quedó en calidad de detenido.


