En la ciudad de Trujillo, los vecinos alzaron su voz en la Plaza Mayor para exigir la continuidad de los trabajos en el río Moche. La paralización de las obras de defensas ribereñas desde hace tres meses preocupa a agricultores y familias, ya que el cauce permanece lleno de escombros y desmonte, poniendo en riesgo campos de cultivo y viviendas aledañas.
¿Por qué protestaron los vecinos en Trujillo?
Los manifestantes llevaron cañas de azúcar como símbolo de su producción agrícola y reclamaron a la autoridad regional reanudar las obras. El consorcio Besalco Stracon detuvo las labores de construcción y los agricultores advirtieron que, al quedar los campos al mismo nivel del cauce, un eventual desborde sería devastador.
¿Qué respondió el gobernador regional César Acuña?
El plantón coincidió con una ceremonia en la que el gobernador regional de la Libertad, César Acuña, entregó motocicletas a la Policía Nacional. Un contingente de la Unidad de Servicios Especiales (USE) evitó que los manifestantes se acerquen al evento, mientras una banda de músicos y sirenas redujeron la fuerza de sus demandas. Pese a ello, las voces de alerta llegaron a las autoridades regionales.
¿Se abrirá una mesa de diálogo?
El consejero Robert de la Cruz escuchó a los vecinos, aunque también fue cuestionado por la falta de avances. Horas más tarde, el gobernador se comunicó con el alcalde de Moche para anunciar que gestionará una mesa de diálogo con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN).
¿Cuántos kilómetros necesitan atención urgente?
Son más de siete kilómetros del río Moche que permanecen vulnerables. Las defensas ribereñas, actualmente paralizadas al 73 %, son parte de un megaproyecto destinado a reducir el impacto de inundaciones en las quebradas San Ildefonso, San Carlos y Galindo.


