En Trujillo, el hospital Virgen de la Puerta enfrenta una grave crisis de salud. La máquina de radioterapia destinada al tratamiento de pacientes con cáncer se encuentra fuera de servicio desde hace meses. A pesar de algunos intentos de reparación, los afectados siguen esperando, con pacientes como Cristina Reyes, quien lucha contra un cáncer de tercer grado, sin acceso a este tratamiento vital. La falta de acción por parte de las autoridades y la demora en la reparación agravan la situación.
Pacientes en desesperación por la falta de tratamiento
Cristina Reyes, una obstetra de Chimbote, es solo una de las muchas personas afectadas por este problema. A pesar de haber recibido la cita para su tratamiento en octubre, la máquina de radioterapia no está operativa. En su caso, las sesiones fueron pospuestas para el próximo año. Mientras tanto, otros pacientes, en una situación similar, deben recurrir a costosos tratamientos privados, desembolsando hasta 14,000 soles por 35 sesiones.
Una solución urgente para los pacientes con cáncer
El llamado a la acción es claro: las autoridades deben intervenir y resolver este problema. Según los testimonios de pacientes, la lista de espera en el hospital Virgen de la Puerta es extensa. Algunos pacientes no podrán esperar hasta que la máquina vuelva a funcionar, mientras que otros ya han fallecido o han tenido que buscar alternativas costosas. La demanda es urgente, y la comunidad clama por una solución rápida para evitar más tragedias.
La lucha de los pacientes por un tratamiento digno
El caso de Cristina Reyes refleja el drama humano que viven miles de personas en Trujillo. Madre soltera de cuatro hijos, su vida depende de la pronta atención médica. La falta de acción por parte de las autoridades gubernamentales deja a los pacientes en una situación desesperante. La falta de recursos en el hospital Virgen de la Puerta pone en evidencia la necesidad de un cambio urgente en el sistema de salud público.


