Grandes potencias del mundo como Reino Unido y Estados Unidos anunciaron este martes 8 de marzo que el petróleo de Rusia dejará de ser comercializado en sus territorios como castigo por la invasión de Ucrania ordenada por el Kremlin.
PETRÓLEO RUSO EN REINO UNIDO
El ministro de Empresas, Energía y Estrategia Industrial británico, Kwasi Kwarteng, informó que para finales del presente año 2022, Reino Unido reducirá gradualmente las importaciones y dejará de comprar tanto el crudo como derivados del petróleo a Moscú, que representa el 8% del consumo interno.
Asímismo, Kwarteng señaló que se está evaluando la posibilidad de prohibir la compra de gas a la nación euro-asiática, que representa el 4% de la demanda británica.
Mientras pasan los nueve meses del período de «transición» que tendrá el mercado británico para ajustarse a los cambios, Londres negociará con Estados Unidos, Países Bajos y Estados de Oriente Medio para ampliar las importaciones del crudo, que sumen a su producción propia.
«El mercado ya ha comenzado a excluir al petróleo ruso. Cerca del 70 % del mismo ya no puede encontrar un comprador», dijo Kwarteng.
PETRÓLEO RUSO EN ESTADOS UNIDOS
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció la prohibición de las importaciones de «petróleo, gas y energía» proveniente de Rusia en su territorio.
«Significa que el petróleo ruso no será aceptado en puertos de EE.UU.», dijo Biden en una intervención en la Casa Blanca, donde afirmó que esta medida tiene el apoyo tanto del Partido Demócrata como del Republicano. «Estados Unidos produce mucho más crudo a nivel doméstico que la combinación de todos los países europeos», destacó.
Las importaciones de Estados Unidos del petróleo procedente de Rusia suponen cerca del 8 % del total. Ante esto, Biden resaltó la liberación de 60 millones de barriles de crudo de las reservas conjuntas de petróleo, y advirtió a las compañías petroleras de que no tolerará que se beneficien de la situación actual inflando precios.



