Antes de la llegada de los conquistadores españoles a América, los incas cultivaban una variedad de alimentos que aseguraron su subsistencia y enriquecieron su cultura agrícola. Entre estos cultivos, destaca el pepino dulce, conocido como la «fruta de los incas», considerada un tesoro de los Andes; fruto que ha conquistado los paladares en Estados Unidos. 

Conoce la futa de los incas, el «Tesoro de los Andes»

El pepino dulce, científicamente conocido como Solanum muricatum, es un fruto originario de los Andes y formaba parte integral de la dieta incaica. Valorado por su sabor dulce y refrescante, así como por sus propiedades medicinales, este fruto encontró un mercado receptivo en Estados Unidos.

Aunque en la región norteña de Perú su consumo solía realizarse con precaución debido a creencias populares, el pepino dulce se ha integrado en diversas preparaciones culinarias y es especialmente apreciado en ensaladas.

Historia de exportación

La historia de su exportación se remonta al siglo XVIII, cuando expediciones botánicas llevaron el pepino dulce a Europa. Su capacidad de adaptación en diversos climas facilitó su integración en la agricultura estadounidense. Hoy en día, Estados Unidos consume el pepino dulce importado; sin embargo, también ha desarrollado cultivos locales para aprovechar sus beneficios.