El reciente derrame de petróleo en la costa de Talara ha generado una fuerte crisis en el sector turístico y comercial. Se estima que cerca de 8 mil personas dejaron de visitar las playas afectadas, causando pérdidas económicas significativas en restaurantes, hoteles y transportistas.
El petróleo contaminó playas como Lobitos, Cabo Blanco y Máncora, principales destinos de turismo deportivo y familiar. Muchos turistas cancelaron sus reservas debido al temor de encontrar playas contaminadas, lo que afecta gravemente la actividad en el corredor turístico de la región.
Pescadores artesanales sin sustento
Unos 500 pescadores artesanales en Lobitos no pueden salir a trabajar, impactando su economía diaria. Este desastre también perjudica el pago de créditos y la adquisición de insumos necesarios para sus labores.



