La ciudad de Trujillo enfrenta nuevamente un problema que impacta directamente en la calidad de vida de sus ciudadanos. Un muladar ubicado en la intersección de la Avenida Metropolitana con Micaela Bastidas, límite con La Esperanza, genera preocupación por su condición de foco infeccioso. Vecinos advierten que la acumulación constante de desechos ocurre a cualquier hora del día, sin control ni fiscalización visible.
¿Por qué el muladar en Trujillo representa un foco infeccioso?
El muladar en Trujillo concentra grandes cantidades de basura doméstica, desmontes y residuos voluminosos. Los vecinos señalaron la presencia de moscas, insectos y malos olores que afectan la salud, especialmente de niños y adultos mayores. La contaminación ambiental se agrava por la cercanía de un canal de agua, lo que incrementa el riesgo sanitario.
¿Cómo impacta la basura acumulada en los vecinos afectados?
Los residentes indicaron que el problema se extiende desde hace varios años sin solución definitiva. El tránsito constante de volquetes y cisternas preocupa por posibles daños al canal cercano. Según testimonios, el olor es persistente y la basura se dispersa hacia cuadras aledañas, afectando la tranquilidad y seguridad de la zona.
¿Qué daños ambientales deja la contaminación en la zona?
Además del impacto en la salud, la contaminación ambiental afectó áreas verdes del sector. Dos pinos quedaron rodeados por residuos sólidos, uno de ellos completamente seco y otro con daños visibles en su estructura. Los vecinos alertaron que la degradación del entorno avanza sin intervención oportuna.
¿Qué piden los vecinos ante la falta de autoridades?
Los pobladores solicitaron la presencia inmediata de las autoridades municipales de Trujillo y La Esperanza. Exigieron limpieza integral, vigilancia permanente y sanciones para quienes arrojan desperdicios. Señalaron que la ausencia de control permitió que el problema continúe al inicio del 2026, pese a denuncias previas realizadas por el vecindario.


