La ciudad de Trujillo amaneció nuevamente sacudida por la violencia tras la muerte de regidora ocurrida en Chicama, un hecho que incrementó la preocupación ciudadana por la inseguridad ciudadana en la región La Libertad. El crimen ocurrió durante una actividad pública, un escenario que suele convocar a familias y niños, lo que generó mayor impacto social. La noticia provocó reacciones inmediatas de autoridades regionales y renovó el debate sobre la eficacia de las estrategias de seguridad.
¿Qué ocurrió en Chicama durante la actividad navideña?
El ataque se produjo en el centro poblado de Sausal, distrito de Chicama, cuando se desarrolló una actividad con presencia de menores de edad. En medio del evento, sujetos armados dispararon contra una autoridad local, causando su muerte en el lugar y dejando a siete menores heridos. El hecho causó pánico entre los asistentes y evidenció la vulnerabilidad de espacios públicos frente a la violencia.
¿Qué dijeron las autoridades regionales tras el crimen?
Desde la Plaza de Armas de Trujillo, la presidenta del Consejo Regional de La Libertad, Lorena Carranza, expresó su pesar por lo ocurrido y cuestionó la falta de resultados en materia de seguridad. Señaló que el Gobierno Regional entregó herramientas para enfrentar el delito, pero advirtió que la aplicación de inteligencia policial resultó insuficiente. Las declaraciones se dieron antes de una sesión del Comité Regional de Seguridad Ciudadana.
¿Por qué se cuestiona la estrategia de seguridad ciudadana?
La autoridad regional sostuvo que los resultados negativos reflejaron una deficiente conducción de la seguridad en la región. En ese contexto, pidió al Ministerio del Interior evaluar decisiones respecto al mando policial, aunque aclaró que dichas acciones correspondieron al Ejecutivo. El pronunciamiento reforzó la percepción ciudadana de una respuesta tardía frente al avance del crimen organizado.
¿Qué exige la población tras la muerte de la regidora?
Vecinos y organizaciones civiles exigieron justicia y medidas concretas para frenar la violencia en La Libertad. El asesinato durante una actividad con niños incrementó la indignación pública y la demanda de operativos sostenibles. La expectativa ciudadana se centró en que las reuniones oficiales no quedaran solo en anuncios, sino en acciones efectivas que devuelvan la seguridad a las calles.


