La ciudad de Trujillo, golpeada por la creciente inseguridad y el caos en el tránsito, fue escenario de una singular protesta ciudadana. Más de 200 motociclistas se congregaron en la explanada del Coliseo Gran Chimú para expresar su rechazo al nuevo decreto supremo que impone el uso obligatorio de chalecos y cascos rotulados con las placas del vehículo.
¿Por qué los motociclistas rechazan el decreto del Ejecutivo?
Los manifestantes argumentaron que esta norma no ataca el fondo del problema de la delincuencia y que más bien los estigmatiza. Según sus testimonios, el uso de chalecos con placas visibles facilita la clonación de datos por parte de delincuentes y termina perjudicando a los motociclistas que sí cumplen la ley.
¿Cuál fue el recorrido de la marcha motorizada?
La caravana partió desde el Coliseo Gran Chimú y se dirigió por la Avenida Juan Pablo II hasta el óvalo Papal, culminando en la Plaza de Armas de Trujillo. Durante el recorrido, los motociclistas exigieron a viva voz la derogación inmediata del decreto, siendo escoltados por un fuerte contingente policial. El número de participantes creció rápidamente conforme avanzaba la protesta, superando ampliamente las 200 unidades motorizadas.
¿Qué reclamos hicieron directamente los motociclistas?
Los manifestantes declararon sentirse perseguidos por normas que no se aplican con equidad a todos los actores del tránsito. “Nos clonan las placas y nos hacen responsables de delitos que no cometemos”, señaló uno de los voceros. Rechazaron además que esta medida tenga un impacto real en la lucha contra el crimen organizado.
¿Qué demandan concretamente al gobierno?
La principal exigencia es la derogación del decreto supremo. Consideran que este tipo de normas no resuelve el problema de fondo y pidieron a las autoridades un diálogo abierto. Los motociclistas aseguraron que seguirán saliendo a las calles hasta que su voz sea escuchada por el Ejecutivo. Criticaron que se prioricen medidas de apariencia sin atacar las verdaderas causas de la inseguridad.


