Trujillo registró un nuevo caso donde un menor de 15 años fue identificado como presunto sicario, lo que generó alarma entre padres y autoridades. El psicólogo Arturo Nova explicó que esta tendencia se debe a una escalada en la participación juvenil en actividades delictivas.
El especialista advirtió que este patrón refleja un problema de fondo vinculado con la salud mental y el entorno familiar.
Según Nova, los menores que terminan en el delito presentan conductas psicopáticas desde temprana edad, como la falta de empatía o el desprecio por la autoridad. Estas conductas surgen muchas veces por conflictos con los padres y la ausencia de un sentido claro de identidad. Esta situación los vuelve vulnerables a influencias negativas de grupos delictivos.
¿Cómo prevenir que menores cometan delitos?
El especialista enfatizó que una crianza basada en afecto, junto con reconocimiento positivo y la enseñanza de valores como la responsabilidad y el respeto, puede prevenir conductas delictivas. Criticó la actitud de padres excesivamente críticos que no validan emocionalmente a sus hijos, generando en ellos heridas que los vuelven insensibles ante el dolor y el riesgo.
¿Por qué es importante el acompañamiento psicológico?
Para los menores ya involucrados en el mundo del hampa, Nova sostuvo que es posible una rehabilitación si hay intervención psicológica y apoyo familiar. El proceso debe incluir la reinserción en entornos saludables y actividades que fomenten la sensibilidad y el valor a la vida. Advirtió que el tratamiento puede durar seis meses o más y debe ser integral.


