Durante una operación en el caserío de Coigobamba, la Policía recuperó ocho hectáreas de terreno, ocupadas durante años por mineros ilegales. Esta zona, ubicada en Sánchez Carrión, había sido utilizada como guarida, con socavones ocultos entre plantaciones.

Summa Gold Corporation será la beneficiaria de estas tierras recuperadas.

Desalojo de mineros y resistencia violenta

Cerca de doscientos efectivos de la Unidad de Servicios Especiales (USE) participaron en la incursión. Los mineros ilegales ofrecieron resistencia, prendiendo fuego a las plantaciones.

La familia Polo Espejo, propietaria del terreno, junto a su abogado, cuestionó la diligencia, pero la autoridad judicial continuó con la demarcación a favor de Summa Gold.

Disputas mineras y formalización de concesiones

En 2003, Fernando Polo Espejo y Pino Mantilla firmaron un contrato de servidumbre, permitiendo operaciones mineras en el terreno de Polo Espejo. Sin embargo, cuando la concesión fue adquirida por Summa Gold, las actividades informales fueron eliminadas. El contrato de servidumbre fue declarado nulo por el juez.

El fallo judicial ordenó a Fernando Polo Espejo entregar los terrenos a Summa Gold Corporation, reconociendo los derechos legítimos de la empresa sobre la concesión minera. Esto marca un avance en la formalización de las actividades mineras en la región de Huamachuco.