Kevin González, un joven de 18 años con cáncer de colon en etapa 4, tenía un último deseo mientras permanecía internado en un hospital de Chicago: volver a ver a sus padres antes de morir. Sin embargo, la familia enfrentó una dura batalla contra el tiempo luego de que sus progenitores fueran detenidos por inmigración tras cruzar ilegalmente la frontera desde México.
El adolescente, ciudadano estadounidense, recibía tratamiento en el Centro Médico de la Universidad de Chicago, mientras su salud se deterioraba rápidamente debido a que el cáncer ya se había extendido al estómago y los pulmones. Según sus familiares, Kevin ya no podía ingerir alimentos sólidos y cada día se debilitaba más.
Sus padres, Isidoro González Avilés y Norma Anabel Ramírez Amaya, habían sido deportados anteriormente, por lo que no podían ingresar legalmente a Estados Unidos. Desesperados por despedirse de su hijo, decidieron cruzar nuevamente la frontera, pero fueron arrestados el 14 de abril en Arizona.
La familia inició una campaña para lograr su liberación y pidió ayuda al consulado mexicano, autoridades y medios de comunicación. Incluso uno de los médicos de Kevin envió una carta solicitando que el joven pudiera pasar sus últimos días junto a sus padres.
Finalmente, un juez autorizó la liberación acelerada de ambos tras declararse culpables de ingreso ilegal. Luego de ser expulsados a México, viajaron más de 1.280 kilómetros hasta Durango para reencontrarse con su hijo.
El emotivo reencuentro quedó registrado en video. Al verlos llegar, el joven gritó “¡Mamá!” y abrazó entre lágrimas a sus padres. Su hermano, Jovany Ramírez, lamentó que la detención les quitara un tiempo invaluable. “No les dieron ni un día, solo horas”, expresó.
Kevin González falleció el domingo, 10 de mayo, poco después de cumplir su último deseo.



