Internacional: así fue la coronación de Carlos III y Camila como reyes del Reino Unido

Esta coronación fue la primera en Gran Bretaña en 70 años y la segunda de la historia en ser televisada.

Así se celebró la coronación de Carlos III y su esposa, la reina Camila, en la Abadía de Westminster, en Inglaterra. Un desfile de personalidades royals e invitados se han acercado a Londres para celebrar con el mandatario su subida al trono ocho meses después del fallecimiento de Isabel II.

El rey Carlos III de Gran Bretaña y la reina consorte Camilla viajaron en la carroza de Estado del Jubileo de Diamante, durante la «Procesión del Rey», un recorrido de dos kilómetros desde el palacio de Buckingham hasta la abadía de Westminster, en el centro de Londres, antes de sus coronaciones.

Mejores momentos

El rey Carlos III de Gran Bretaña llegando a la Abadía de Westminster.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, coloca la corona de San Eduardo sobre la cabeza del rey Carlos III.

Durante la ceremonia, se ha escuchado varias veces el famoso ‘God save the king’, (Dios salve al rey), aunque el más sonado ha sido justo después de que el arzobispo de Canterbury encajara, en un silencio sepulcral, la corona de San Eduardo en la cabeza del monarca.

Asimismo, coloca una versión modificada de la corona de la reina María sobre la cabeza de la reina consorte de Gran Bretaña, Camila.

 

El rey y la reina estuvieron en el interior del Palacio de Buckingham tras un largo servicio religioso de coronación y una procesión por Londres.

Aunque el rey quiso una ceremonia más moderna y sencilla que la de su madre, en un contexto de grave crisis por el disparado coste de la vida, se utilizan tres coronas engarzadas de diamantes: una para Camila y dos para Carlos III, ya que la de San Eduardo solo se lleva en el momento preciso de la coronación.

El príncipe Harry, duque de Sussex, en la ceremonia.

Los reyes dejando la Abadía.

El Rey Carlos III de Gran Bretaña, con la Corona Imperial de Estado, y la Reina Camila, abandonan la Abadía de Westminster tras la ceremonia.

Visiblemente incómoda, la reina Camila sostenía con dificultad la corona en su cabeza, cuyo peso es de 600 gramos.

Las celebraciones continuarán el domingo 7 con fiestas en las calles en todo el país y un concierto en la casa del rey en el Castillo de Windsor, y el lunes, cuando miles de organizaciones participen en proyectos de voluntariado.