El gobierno de Dina Boluarte, en complicidad con el Congreso, dejará al Perú un legado económico frágil, con niveles alarmantes de informalidad laboral, deterioro fiscal y captura institucional por intereses privados. Así lo advirtió Luis Alberto Arias Minaya, expresidente del Banco de la Nación y exjefe de Sunat, quien sostuvo que el país está retrocediendo décadas en avances económicos. “Solo dos o tres de cada diez trabajadores son formales. El resto vive sin derechos, sin protección social o se ve obligado a migrar. Ese es el Perú que este gobierno y este Congreso están dejando”, afirmó.
Arias, quien también ocupó el cargo de vicepresidente del Banco Central de Reserva (BCR), fue categórico al señalar que el Congreso ha desmantelado la capacidad recaudatoria del Estado a través de lo que llamó una “farra fiscal”, al otorgar exoneraciones y privilegios tributarios sin criterio técnico ni sostenibilidad. “Estamos gastando más de lo que recaudamos. Y lo peor no es el gasto, sino la caída de los ingresos: hemos pasado de perder S/ 15.000 millones a más de S/ 26.000 millones por beneficios que favorecen a los que más ganan y que responden a la presión de lobbies enquistados en el Parlamento”, denunció. Este debilitamiento fiscal pone en riesgo el cumplimiento de la regla fiscal este año.
Aunque reconoció que la autonomía del Banco Central de Reserva ha mantenido cierta estabilidad monetaria, advirtió que esto también podría estar en peligro tras las elecciones de 2026, cuando el nuevo Congreso y Ejecutivo designen a sus nuevas autoridades. “Si no se defiende la independencia y la meritocracia del BCR, el mal manejo fiscal se traducirá en inflación y pérdida del poder adquisitivo. Lo pagarán los más pobres”, alertó. Para Arias, el país está ante un punto de quiebre: “Todo lo avanzado en las últimas décadas parece haberse ido al agua”.


