En Trujillo, la actividad turística gana impulso con una nueva incorporación al patrimonio visitable. La Huaca Toledo, importante estructura ceremonial de la cultura Chimú, ya forma parte del circuito turístico del complejo arqueológico Chan Chan. Esta integración busca reforzar la identidad cultural local y atraer a más visitantes nacionales e internacionales.
La Huaca Toledo fue oficialmente abierta al público tras años de trabajos de recuperación entre el 2015 y 2018. El Ministerio de Cultura celebró esta incorporación que forma parte de un sendero mejorado con una inversión de 7 millones de soles. El circuito conecta varios puntos importantes del sitio arqueológico y ahora ofrece mayor seguridad con vigilancia permanente y patrullaje de la Policía de Turismo. Esta medida evita que los visitantes se expongan a riesgos al transitar zonas antes inseguras.
¿Cómo se ha mejorado la seguridad del recorrido?
El recorrido cuenta con vigilancia las 24 horas y casetas de control. Los guardias están autorizados para portar armas, garantizando la seguridad de los visitantes. La implementación responde a una necesidad detectada en años anteriores, donde los accesos carecían de resguardo adecuado. Gracias a estas medidas, el nuevo tramo ofrece un entorno seguro y controlado, promoviendo una experiencia más confiable.
Uno de los proyectos más esperados es la iluminación del recorrido y de la propia huaca. Se espera su inauguración en octubre, con tecnología de luz solar para evitar dañar la estructura original. Esto permitirá habilitar el turismo nocturno sin alterar el entorno histórico. El uso de energía renovable destaca como una apuesta por el turismo sostenible.
¿Qué relevancia cultural tiene Huaca Toledo?
Según los especialistas, la Huaca Toledo tiene un valor especial dentro de Chan Chan. A diferencia de otras estructuras, no fue utilizada con fines funerarios, sino para rituales en tiempos de sequía o eventos sociales. Esto indica un uso más administrativo y ceremonial que religioso o mortuorio.


