Inicio Destacada Trujillo: flores amarillas marcan la llegada del Año Nuevo

Trujillo: flores amarillas marcan la llegada del Año Nuevo

Trujillo inició la jornada previa al cambio de calendario con un movimiento constante en sus mercados tradicionales, donde vecinos recorrieron desde temprano distintos puntos comerciales. En este contexto urbano y cotidiano, las flores amarillas tomaron protagonismo como uno de los símbolos más buscados para el Año Nuevo. La tradición reunió a comerciantes y compradores en un ambiente marcado por expectativa, color y movimiento económico.

¿Por qué las flores amarillas concentran la atención en Año Nuevo?

Las flores amarillas representaron para muchos ciudadanos prosperidad, renovación y buenos deseos al iniciar un nuevo ciclo anual. Comerciantes del mercado Virgen de la Puerta ofrecieron girasoles, lirios y arreglos listos para centros de mesa y espacios del hogar. La demanda se sostuvo desde las primeras horas del día y reflejó una costumbre arraigada en la celebración urbana.

¿Dónde se ubicó el principal punto de venta en Trujillo?

El movimiento comercial se concentró en la cuadra 13 de la avenida Federico Villarreal, a pocos metros del mercado La Hermelinda. Este espacio abasteció a gran parte de Trujillo y también a comerciantes del norte del país. La ubicación facilitó el acceso de compradores que buscaron precios directos de mercado mayorista.

¿Cuáles fueron los precios y opciones disponibles?

Los vendedores ofrecieron girasoles desde 3 hasta 5 soles por varita, mientras los lirios se vendieron entre 6 y 7 soles. Los ramos completos se encontraron desde 10 soles, con alternativas económicas para distintos presupuestos familiares. La variedad permitió que más ciudadanos accedieran a la tradición sin afectar sus gastos.

¿Qué percepción expresaron comerciantes y compradores?

Los comerciantes señalaron una expectativa positiva pese a un año económicamente exigente para algunos sectores. Compradores destacaron el valor simbólico de adornar hogares y negocios con flores al iniciar el 2026. La jornada cerró como una muestra del vínculo entre tradición, comercio local y vida cotidiana en la ciudad.