En Trujillo, los transportistas de la empresa El Cortijo intentan recuperar la normalidad tras una breve paralización causada por amenazas. La ciudad enfrenta un clima de constante tensión debido a extorsionadores que han puesto en jaque al sector transporte, clave para la movilidad local.
¿Los extorsionadores siguen amenazando a los transportistas?
Según declaraciones de los propios conductores, en las últimas horas no recibieron llamadas ni mensajes de amenaza como ocurrió en días anteriores. Este panorama ha generado un respiro temporal entre los trabajadores del volante, quienes esperan que la situación se mantenga estable y sin nuevos ataques.
¿Qué acciones se están tomando para proteger a los transportistas?
El general Guillermo sostuvo recientemente una reunión con los dirigentes de las empresas El Cortijo y Salaverry. En ese encuentro, se comprometió a implementar estrategias que enfrenten la ola delictiva. La promesa de mayor seguridad y vigilancia sería clave para evitar nuevas paralizaciones.
¿Se han pronunciado los directivos de las empresas?
Hasta el momento, los directivos de las líneas de transporte no han brindado declaraciones públicas sobre los últimos acontecimientos. El silencio de los líderes se da en un contexto complejo, donde cualquier mensaje podría tener repercusiones directas.
¿Qué impacto tuvo la paralización del transporte?
El paro del último día generó desconcierto entre los pasajeros y pérdidas económicas para los conductores. Sin embargo, la reanudación del servicio es vista como una muestra de resistencia y deseo de continuar pese a las amenazas. La ciudadanía permanece atenta a nuevos anuncios o cambios en el servicio de transporte público.



