En Trujillo, la sensación de inseguridad se ha vuelto parte del día a día. La población observa con preocupación cómo la extorsión vuelve a golpear a los transportistas. El reciente ataque a balazos contra un colectivo de la empresa Gran Chimú ha puesto otra vez el tema en el centro del debate ciudadano.
Un grupo de delincuentes armados interceptó a un colectivo en pleno servicio. Desde una motocicleta, abrieron fuego contra la unidad sin previo aviso. El ataque duró menos de cinco segundos y, afortunadamente, no dejó víctimas. El conductor aceleró y logró escapar del atentado.
El general Guillermo Llerena, jefe de la Región Policial La Libertad, señaló que manejan dos líneas de investigación. En su declaración, recordó que al asumir el cargo se reportaban hasta 70 explosiones mensuales, cifra que han logrado reducir a 12. Sin embargo, reconoció que hay señales de un nuevo brote de violencia.
Según fuentes policiales, “Jhon Jairo” sería un nuevo actor criminal en la escena local. Su aparición coincide con el envío de un video intimidante a los directivos de Gran Chimú, horas después del ataque. Su banda estaría buscando apoderarse de un espacio ya disputado por otras organizaciones.
Los directivos de Gran Chimú revelaron que actualmente pagan 300 soles diarios a dos bandas criminales. La irrupción de Jhon Jairo complica aún más la situación. Ahora enfrentan amenazas de una tercera organización que también exige su parte del cobro extorsivo.


