En Trujillo, ciudad marcada por constantes problemas de seguridad, un nuevo hecho ha sacudido a la comunidad escolar del distrito La Esperanza. Cuatro escolares fueron intervenidos tras encontrarse droga en el interior del colegio Santa María. El hallazgo de un sobre hermético con Tusi, conocida como “droga rosada”, encendió las alarmas entre docentes, padres y autoridades.
¿Cómo se descubrió la droga dentro del colegio?
Fueron los propios estudiantes quienes alertaron a la dirección sobre comportamientos sospechosos en los baños. Al activarse el protocolo escolar, se encontró un sobre con droga en posesión de un alumno. La Policía Nacional fue alertada y confirmó la presencia de Tusi en el plantel.
¿Qué encontraron en la casa del presunto vendedor?
La intervención se amplió al domicilio del menor involucrado, donde se hallaron 33 sobres adicionales con la misma sustancia. El estudiante, de cuarto de secundaria, quedó bajo investigación, mientras que tres compañeros de quinto año serían consumidores. La venta de drogas dentro del colegio quedó prácticamente confirmada.
¿Qué dicen los padres de familia sobre la situación?
Padres exigieron mayores controles y revisiones diarias al ingreso del colegio. Consideran que el control debe ser responsabilidad compartida entre docentes y familias. La seguridad de los menores es el principal pedido de los apoderados. Muchos expresaron temor por la facilidad con la que ingresan drogas a los colegios.
¿Qué medidas aplicará la institución educativa?
El director del colegio confirmó que activaron los protocolos internos y comunicaron el hecho a la policía. Indicó que no se cuenta con personal suficiente para realizar revisiones diarias, pero reforzarán los controles periódicos. También llamó a los padres a estar vigilantes desde casa.
¿Qué consecuencias traerá este caso para los escolares?
Los cuatro menores quedaron bajo custodia de la Dipinri Norte. Se abrirán investigaciones para determinar responsabilidades. Este caso reabre el debate sobre la presencia del narcotráfico en las escuelas y la necesidad de vigilancia continua. Las autoridades educativas y policiales trabajan en conjunto para evitar nuevos incidentes.


