Los pobladores del anexo Trapiche, Pataz, acudieron a la Casa de Gobierno Regional para dialogar con el gobernador César Acuña sobre la situación de un colegio en ruinas. Sin embargo, la situación se tornó violenta cuando la Policía Nacional intervino para desalojarlos, lo que desató enfrentamientos en el lugar.

Pobladores exigieron cumplimiento de promesa

El conflicto se originó porque el gobernador había prometido iniciar la construcción de un nuevo colegio, pero los pobladores salieron decepcionados al no recibir una respuesta concreta. El enfrentamiento se intensificó cuando los pobladores intentaron ingresar a la Casa de Gobierno, y la policía usó gas pimienta para dispersarlos.

Desalojo de la Casa de Gobierno en medio de la tensión

Durante el desalojo, se registraron empujones y enfrentamientos entre los agentes de la Policía Nacional y los pobladores, algunos de los cuales viajaron más de 12 horas para exigir una solución. La situación se agravó cuando los pobladores comenzaron a lanzar latigazos con vinza en respuesta a la acción policial.

Pobladores demandan solución inmediata

Los pobladores de Trapiche exigieron un compromiso firme del gobernador para resolver la situación del colegio. A pesar de las tensiones, los representantes del gobierno aseguraron que en un mes se convocará el perfil y la ejecución de la obra. Los pobladores piden un documento que garantice este compromiso.