El próximo proceso electoral plantea un conjunto de retos operativos, legales y ciudadanos que preocupan a especialistas en derecho electoral. Tomás Alva, presidente de la Comisión de Derecho Electoral del Colegio de Abogados de La Libertad, advirtió sobre los riesgos logísticos y normativos que podrían afectar la transparencia y legitimidad del proceso, especialmente en contextos vulnerables como las comunidades altoandinas. “Va a ser difícil de ubicar qué candidato o qué organización política en específico elegir”. Esto se agrava, señaló, por la elevada cantidad de organizaciones políticas en contienda: 39 agrupaciones que competirán por la Presidencia, la Cámara de Senadores, (distrito único y distrito múltiple), la Cámara de Diputados y Parlamento.
A nivel operativo, Alva puso énfasis en la complejidad de garantizar la seguridad del material electoral. Recordó que en procesos anteriores se registraron hechos de violencia y sabotaje, como toma de locales o ataques al material de sufragio. “Las actas se salvaban a veces a las justas. Los chicos de ONPE, del Jurado Nacional de Elecciones, trataban de protegerla. Protegían incluso en sus chalecos”, relató. Bajo las nuevas disposiciones legales aprobadas por este Congreso, no solo las actas deberán ser resguardadas: también las cédulas de votación deberán conservarse por un periodo de 90 días tras el proceso, lo cual incrementa las exigencias logísticas para los organismos electorales. En paralelo, la participación de personeros por organización —uno por aula— podría generar una sobrecarga en los espacios de votación, al existir el derecho de contar con hasta 39 personeros en una sola mesa.
A estas preocupaciones se suma el uso irregular de la publicidad estatal en el marco de la campaña. “Utilizando recursos de la institución pública, están haciendo énfasis en su gestión… está prohibida la publicidad estatal”, denunció Alva, en referencia a autoridades locales que estarían vulnerando la ley electoral, en especial el gobernador César Acuña que ya tiene investigaciones en curso.
También hizo una advertencia sobre el impacto real de los votos nulos y blancos, muchas veces malinterpretado por la ciudadanía: “Los votos nulos, blancos, favorecen a los que van arriba”, indicó. Al contabilizarse únicamente los votos válidos, el peso de los resultados se inclina a favor de las candidaturas más votadas, elevando porcentajes en apariencia minoritarios. Por ello, el especialista llamó a emitir un voto informado, consciente del sistema electoral y de las reglas que lo rigen.


