Un desgarrador relato expone la injusticia que rodea al asesinato del joven comerciante chiclayano, Andy Capuñay. A pesar de las sólidas pruebas, los sicarios trujillanos contratados para quitarle la vida fueron liberados por falta de condena.
La familia acusa a una pareja de esposos, Juan Lenny Aguilar Muñoz y Erika Melissa Sergio Machuca, como los instigadores del crimen. Según las pruebas, la pareja habría financiado a los sicarios para perpetrar el asesinato.
El sicario confesó que la pareja de esposos contrató y pagó sus servicios para asesinar a Capuñay. A pesar de su declaración y de las pruebas de video, el caso ha sido dilatado en el Poder Judicial.



