En Piura, el caso de un presunto acto de crueldad animal ha generado una fuerte ola de indignación ciudadana. La denuncia surge en un contexto donde el respeto y la protección a los animales se ha vuelto un tema cada vez más presente en la agenda pública local. La acusación apunta directamente a una institución educativa que, paradójicamente, forma profesionales para velar por la salud animal.

¿Qué se denunció en la Facultad de Veterinaria de Piura?

La asociación Patitas S.O.S acusó a la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Nacional de Piura de sacrificar perros sanos como parte de sus prácticas académicas. Entre ellos estaría Loco, un perrito comunitario conocido por los estudiantes. Según la organización, el animal desapareció por unos días y luego fue hallado sin vida en un laboratorio.

¿Quién era Loco y por qué es importante este caso?

Loco vivía dentro del campus universitario y era cuidado por estudiantes y voluntarios de Patitas S.O.S. El can se encontraba sano, esterilizado y formaba parte de una comunidad que lo reconocía como un símbolo de convivencia responsable. Su uso en prácticas académicas ha sido considerado una falta grave a la ética profesional.

¿Qué acciones legales se han tomado hasta ahora?

Ante la gravedad de la denuncia, la fiscalía ha iniciado una investigación preliminar. Se solicitó a la facultad la identificación de los docentes responsables de los laboratorios y el registro del ingreso de los animales usados en clases. La medida busca establecer responsabilidades y esclarecer si existieron irregularidades.

¿Qué dice la universidad sobre esta acusación?

Hasta el momento, la Universidad Nacional de Piura no ha emitido ningún pronunciamiento oficial. El silencio institucional ha generado más cuestionamientos y exigencias de transparencia por parte de la sociedad civil y organizaciones animalistas. Los activistas exigen justicia y un cambio urgente en los protocolos académicos.