En Trujillo, el Club de Leones Las Quintanas protagonizó una inesperada victoria. El concejo municipal decidió revertir su propia decisión y mantener la cesión de uso de un predio de más de mil metros cuadrados en la urbanización San Vicente, provocando júbilo en una parte de la ciudadanía.
La polémica inició con la reversión del predio por supuestos incumplimientos en su uso original como clínica para niños con labio leporino.
¿Por qué querían revertir el predio al Club de Leones?
El pasado 22 de abril, mediante el acuerdo 063, el concejo provincial determinó revertir el terreno cedido al Club de Leones, alegando que no operaba como clínica para intervenciones quirúrgicas a niños con labio fisurado. Además, se cuestionó que no presentaran sus informes anuales, como establece el reglamento de uso de bienes municipales.
¿Qué argumentos convencieron al concejo de revertir su decisión?
En una reciente sesión de concejo, representantes del Club de Leones expusieron sus planes de proyección social vigentes hasta el 2026. Detallaron actividades comunitarias, servicios de salud y el reinicio de operaciones médicas a niños. Esto motivó que los regidores reconsideraran su postura inicial y optaran por mantener la cesión del predio.
¿Hubo críticas en el concejo por el manejo del caso?
Sí. Algunos regidores expresaron su molestia por la falta de información clara en el proceso de reversión. Se cuestionó que decisiones tan importantes se tomen sin los reportes técnicos necesarios y se llamó la atención a la gerente del SAIMT por deficiencias en el sustento administrativo.
¿Qué dijo la presidenta del Club de Leones Las Quintanas?
María Leonor Dancourt Olivera, presidenta del club, agradeció la reconsideración y reafirmó su compromiso con la proyección social. Afirmó que retomarán las operaciones para niños con labio leporino y fortalecerán la relación con la comunidad trujillana. Su declaración cerró una sesión cargada de tensiones, pero también de compromisos renovados.



