En el Hospital Regional Docente de Trujillo, se registró un hito médico que sorprende por su precisión y humanidad. Un equipo de especialistas realizó con éxito una cirugía fetal a una bebé aún no nacida, extrayendo un quiste ovárico semanas antes de su nacimiento. Este tipo de procedimiento es extremadamente raro en hospitales públicos del país y representa un avance importante para la medicina fetal en el norte del Perú.

¿Cómo fue posible realizar esta cirugía fetal en Trujillo?

La intervención fue liderada por el doctor Orlando Salazar, subespecialista en medicina fetal, junto a un equipo multidisciplinario. La técnica empleada consistió en el drenaje intrauterino del quiste, una maniobra precisa que logró preservar la reserva ovárica de la bebé y evitar complicaciones como la torsión. La operación se realizó sin necesidad de una cirugía abierta, lo que redujo riesgos para madre e hija.

¿Cómo se detectó el quiste ovárico en la bebé?

Según relató el jefe del servicio de Ginecología, Juan Carlos Rojas, la madre venía cumpliendo sus controles con normalidad en su distrito. Fue durante una ecografía de rutina en la semana 34, ya en el hospital regional, que se descubrió la anomalía ovárica. Gracias al diagnóstico oportuno, se tomó la decisión médica de intervenir antes del parto, evitando futuras complicaciones quirúrgicas.

¿Por qué es vital no saltarse los controles prenatales?

El caso pone en evidencia la importancia de los controles médicos prenatales y las ecografías periódicas. Los especialistas enfatizaron que no deben omitirse los chequeos, pues es la única manera de monitorear la evolución del embarazo y detectar a tiempo condiciones que podrían comprometer la salud del bebé. Un diagnóstico tardío habría cambiado completamente el desenlace de esta historia médica.

¿Qué representa esta cirugía para la medicina fetal en Perú?

Este hecho marca un nuevo precedente para la medicina fetal realizada en hospitales públicos del país. Con equipamiento adecuado y profesionales capacitados, Trujillo demuestra que es posible llevar a cabo intervenciones de alta complejidad. La bebé, cuya vida y salud reproductiva fueron protegidas, es ahora símbolo del avance y compromiso del sector salud regional.