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Trujillo: más de dos meses y no colocan cerco a jardín de niños

En Trujillo, la preocupación ciudadana crece a diario. En el sector Ramiro Prialé, distrito de La Esperanza, la comunidad educativa del jardín inicial N° 2308 sigue esperando una promesa incumplida. Han pasado más de dos meses desde que autoridades regionales se comprometieron a construir un cerco perimétrico tras el quinto robo registrado en este centro, ocurrido el 24 de marzo. La inseguridad y el abandono son hoy parte del día a día de docentes, niños y padres de familia.

¿Por qué no se ha colocado aún el cerco perimétrico?

La directora del plantel confirmó que no existe respuesta oficial del gobierno regional ni de la UGEL sobre el cerco. El compromiso inicial incluía un plazo de 15 días, el cual ya fue ampliamente superado. La infraestructura deteriorada permite accesos abiertos por varias zonas, lo que representa un peligro constante para los menores durante el recreo.

¿Qué autoridades están involucradas en el retraso?

Según la directora, el alcalde distrital de La Esperanza, Wilmer Sánchez, debía trasladar el proyecto al gobierno regional. Sin embargo, hasta la fecha no ha informado ningún avance. Tampoco se han dado nuevos anuncios públicos sobre fechas de ejecución ni se ha cumplido con la transferencia de gestión necesaria para iniciar la obra.

¿Qué medidas de seguridad existen actualmente?

Aunque se implementó vigilancia en los horarios sin clases, los riesgos persisten. La comunidad educativa ha optado por permanecer en turnos para evitar que el plantel quede vacío. Gracias a ello, no se han registrado nuevos robos, pero la estructura física continúa en deterioro. Las lluvias recientes han acelerado el desgaste de los soportes metálicos y techos de calamina improvisados.

¿Qué exigen los padres de familia y docentes?

Los padres, junto a la directora, reclaman el cumplimiento urgente del compromiso. También esperan una respuesta definitiva para iniciar la reconstrucción del jardín, cuya precariedad obliga a los niños a estudiar en aulas armadas con materiales donados. A pesar de las gestiones y promesas, el proyecto lleva años esperando acción concreta, sin resultados visibles.