El reciente cambio en el gabinete de la presidenta Dina Boluarte ha causado una fuerte reacción en los gremios empresariales. La salida del ministro de Economía, José Salarde, quien había trabajado en un paquete reactivador, sorprendió a muchos.
El presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Jorge Zapata, expresó su preocupación ante la falta de continuidad en las reformas económicas que el país necesita. El reemplazo fue visto como una interrupción en el proceso que podría afectar la estabilidad económica y la confianza en las inversiones.
Jorge Zapata, calificó de “sorpresa absoluta” la salida del ministro Salarde. En sus declaraciones, destacó que este ministro venía impulsando un paquete reactivador y reformas que eran esenciales para el crecimiento del país.
A pesar de que el nuevo ministro tiene un perfil adecuado, Zapata expresó dudas sobre si continuará con el mismo enfoque dinámico y comprometido en la implementación de estas reformas, algo que era clave para mejorar la economía.
Según Zapata, los empresarios se ven obligados a enfrentar elevados costos adicionales, como la extorsión, que impiden el desarrollo de sus negocios. Este ambiente de incertidumbre y riesgos agrega una carga extra sobre un crecimiento económico ya de por sí débil.


